El compositor Mario Díaz acongojado por la partida de Cherito (The New York Band)
Por Mario Díaz
La verdad es que todavía la congoja no sale de mi sistema. Cuando recibí la noticia, lo primero que me llegó a la mente fue que se trataba de un rumor o una falsa información, pero inmediatamente consulté medios prestigiosos que garantizan la veracidad de cuanto publican y el impacto me colocó al borde de las lágrimas.
Lo conocí cuando apenas comenzaba su carrera como integrante de la famosa orquesta The New York Band, pues a su padre ya me unía una sincera amistad y mucho antes a su tío paterno José Jiménez Belén, con quien cursé varias materias en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y más tarde también conocí a su talentosa prima Ivelisse Jiménez.
Tuve el honor de que grabara varias de mis composiciones, entre ellas los merengues «Corazón de azúcar» y «Chimpún… callao» y la salsa «El protagonista» (de hecho, tenía planes de grabar otra de mis composiciones, pero su inesperado viaje final lo tronchó todo).
Cuando decidió radicarse en Santo Domingo para desde aquí relanzar su exitosa carrera, me invitó a visitarlo al apartamento donde se mudó, en el polígono central capitalino, e incluso una vez fui junto al talentoso compositor Miguel Rey, para presentarle algunas canciones inéditas.
Hoy la música popular dominicana pierde otro de sus talentos, uno que deja una huella indeleble de calidad, y duele mucho más porque se trata de un hombre con una disciplina digna de admirar (no fumaba, no tomaba bebidas alcohólicas ni usaba sustancias prohibidas) y poseía todavía bastante energía para seguir sumando puntos luminosos a su ya de por si brillante trayectoria artística.
Desde aquí expreso mis sinceras condolencias a Chery, José Belén, Ivelisse y todos los familiares, amigos y seguidores de este talentoso cantante, compositor, arreglista, productor musical…
¡Hasta siempre, Cherito, querido amigo y aplaudido artista!
(Tomado de la cuenta de Facebook del compositor Mario Díaz).









