Sexualidad verbal

aaaaeliPor Alfredo Acevedo

La sexualidad verbal como expresión de pensamientos, deseos o acciones propias o ajenas de acontecimientos relacionados con la sexualidad del ser humano, en República Dominicana, está sumida en el obscurantismo debido a la inactividad del sistema educativo y de salud pública en la educación sexual. Razón por la cual los profesionales que incursionan en los medios de comunicación, y, los mismos académicos que se dedican a la docencia restringen la educación en sentido general, especialmente la sexual. Y esto, claro, incluye a los profesionales de la salud: médicos, psicólogos, sexólogos y demás.

Por su parte, los medios de comunicación dominicanos suprimen la expresión de una educación sexual sana en su totalidad, alegando que ésta atenta y lacera la buena costumbre moral existente en el país. Lo cual obedece, más que a la moral, a una actitud negativa hacia la sexualidad, ya que abolir los verbos parar y venir en su conjugación denotativa, no atenta contra la moral en lo connotativo. Demostrando así que quien suprime ignora el significado denotativo y el connotativo de la palabra. Pues la educación radica, especialmente, en el significado denotativo sin suprimir el connotativo; ya que a través de este es que, en la mayoría de los casos se logra que el receptor unifique el conocimiento. Por ende, en estos casos es necesario llegar a la mayoría de receptores a través del significado connotativo para enseñarles el denotativo.

Finalmente, los medios de comunicación deben asumir el papel que le corresponde dentro del sistema educativo social y, al mismo tiempo, dejar que los educadores hagan el suyo a cabalidad. Lo que implica que en la educación sexual a través de los medios de comunicación no se suprima el uso de ciertos vocablos. Puesto que para hablar sobre eyaculación y erección es necesario utilizar los verbos venir y parar conjugados. No obstante, el problema radica en que los medios de comunicación han eliminado en su totalidad el uso de estos verbos cuando se conjugan en viene-vino y en para-paró. Pues decir que se viene o se vino o se le para o se le paró, es motivo suficiente para censurar la libertad de expresión y con esta la educación sexual adecuada.

 (El autor es Médico Sexólogo. Reside en Santiago de los Caballeros).

  • Ivelisse Paulino

    Excelente artículo, Alfredo.

  • vianka

    Muy bueno!