A desaprender… Por Cristhian Jiménez… En Especial…

A desaprender… Por Cristhian Jiménez… En Especial…

Por Cristhian Jiménez

 

Presidentes do­minicanos han enfrentado se­rias dificultades al inicio de sus mandatos, pero ninguno ha­lló una crisis de dimensión mundial, cuyo alcance y fin se desconocen, como la asu­mida por Luis Abinader des­de que recibió ayer la banda presidencial. Nunca antes es­te nivel de incertidumbre.

La interconexión de las consecuencias por la pande­mia de Covid-19, imposibili­ta un control de daño local, sobre todo en un país atado a turismo y remesas y con al­tísima deuda externa, que Abinader, cargado de gran­des esperanzas, matizó que afrontará “con realismo”.

Trujillo fue sorprendido por el ciclón San Zenón 18 días después de su ascenso y a Balaguer le tocó Inés, 6 se­manas después de asumir la Presidencia y luego de una guerra fratricida y de la se­gunda invasión militar de Es­tados Unidos. Los norteame­ricanos que posibilitaron el regreso político del caudillo lo asumieron en lo militar y económico.

Don Antonio Guzmán tu­vo oportunidad de disponer medidas para el reencauza­miento democrático, pero al año y 15 días de gestión un monstruo categoría 5, de nombre David asolaba el te­rritorio nacional. La recupe­ración económica y el levan­tamiento de infraestructuras requirió tiempo y grandes es­fuerzos.

Hortensia afectó el es­te del país, a los 25 días del inicio del gobierno de Leo­nel Fernández y dos años más tarde el huracán Geor­ges causó importantes da­ños. El novato mandatario había recibido sin traumas la Presidencia de manos de Balaguer, quien posibilitó el triunfo del PLD. A su regreso en 2004 debió enfrentar las consecuencias de una nefas­ta crisis bancaria, con heri­das económicas que aún no cierran.

Abinader enfrentará una situación sanitaria y econó­mica que golpea con fuerza a las grandes economías, fun­damentalmente a Estados Unidos, de donde proviene la mayor cantidad de turis­tas y el más alto nivel de re­mesas.

La curva de contagios en el país nunca ha aplana­do y cada día aumentan los muertos y afectados, con in­suficiencia de aplicación de pruebas. Se agrega la estre­pitosa caída de los ingresos fiscales y de los empleos y trabajadores informales des­esperan por las dificultades para obtener la alimentación diaria.

Los equipos económicos y de salud de Abinader han re­cabado informaciones en las últimas semanas para un re­lanzamiento en ambas áreas, asumiendo que tendrán grandes ahorros de la fusión de entidades duplicadas y eliminación de las infuncio­nales, eliminación de la co­rrupción y transparencia en la administración pública.

Abinader confía en el apo­yo que brindaría Estados Unidos para el relanzamien­to de la economía y los fun­cionarios de ese país han adelantando que trabajarán estrechamente en una se­rie de prioridades comparti­das, aunque nótase un fuerte acento geopolítico. Recelan de China.

“Juntos superaremos los desafíos de la pandemia y re­vitalizaremos nuestras eco­nomías sobre la base de una visión compartida de mer­cados libres y crecimiento económico impulsado por el sector privado”, dijo el sá­bado Michael Kozak, subse­cretario interino para el he­misferio occidental. Kozak acompañó al canciller Mike Pompeo en la delegación de EE.UU.

La tarea es difícil para Abi­nader aunque fructifiquen estos acuerdos, quien nece­sitará que sus funcionarios sintonicen con su visión e in­terés de transparencia. Falta escudriñar en el “maletín lle­no de facturas”.

Mientras los peledeístas tendrán tiempo para des­aprender, conforme a las “15 claves del éxito”, de Chanel Rosa, a que le abran la puer­ta del carro y de la oficina, seguridad (muchos guardias para el funcionario, la seño­ra, los niños y la suegra), uso tarjeta institucional, VIP, filas en los bancos, permitir que le carguen el maletín, uso gastos de representación. Y le agrego, algunos gustos muy especiales con cargos al contribuyente.

Ah, y los que se corrom­pieron, que contraten bue­nos abogados penalistas que escasearán…

(Fuente de origen, Listín Diario).

Categories: Opinión

About Author