No hay duda de que Pedro Martínez vivió uno de los días más felices de su existencia este domingo, si no el que más, con su exaltación formal al Salón de la Fama de Cooperstown.
Pedro El Grande, quien hizo un discurso en inglés y en español, habló de todo lo que implicó para él desarrollarse como pelotero y llegar al béisbol de Grandes Ligas.
Habló de su señora madre, de su padre (fenecido), de su hermano Ramón, de su esposa Carolina, de sus hijos, de sus primos, de toda su familia, de sus amigos…
Habló de David Ortiz y Manny Ramírez y de sus demás compañeros de equipos en Grandes Ligas… Habló de Biggio, Randy Johnson y John Smoltz, sus tres acompañantes de inducción a Cooperstown.
¡Habló de Juan Marichal, a quien ha ido a acompañar más de 30 años después al Salón de la Fama para que no esté solo…!
Y habló de su país, de su República Dominicana, que la tenía consigo, arropado, con una chaqueta que en sus dos hombros lucían el escudo de la bandera dominicana y una corbata que enlistada en rojo, blanco y azul, recogían el tricolor de nuestra enseña patria.
¡PEEEDRO EL GRANDE…!
La felicidad revoloteó por su ser y lo estremeció todo este domingo 26 de julio 2015… ¡¡Es un Cooperstown…!!







