Hermanas Mirabal, Abinader y deuda social acumulada

Hermanas Mirabal, Abinader y deuda social acumulada

 

Por Juan Cruz Triffolio

 

Es innegable que la otrora provincia Salcedo, hoy Hermanas Mirabal, envuelve una deuda social acumulada alarmante y por tanto, sumamente preocupante.

Así se advierte en el pliego de “necesidades prioritarias” presentado por diversas organizaciones sociales al presidente constitucional de la Republica, licenciado Luis Abinader, a propósito de su reciente visita a la referida demarcación cibaeña, en el transcurso de los actos conmemorativos del 60 aniversario del vil asesinato de las denominadas Mariposas y el mártir Rufino de la Cruz Disla.

Concretamente, al mandatario dominicano le fueron requeridas de manera puntual, para la provincia y  sus municipios, las siguientes obras:

–  La construcción del hospital provincial doctor Pascasio Toribio

– La terminación de seis (6) caminos licitados, contratados e iniciados (Tenares-Los Hoyos-Los Naranjos – La Jaguita-El Placer, Salcedo-Rancho al Medio- La Ceiba, Villa Tapia – El Tablón- La Cuarenta-San José de Cenoví, Salcedo-Las Lilas-Marina Gil -Villa Tapia- Ranchito – La Ceiba y El Gorro- Cruce de Conuco )

– Construcción de una Escuela Vocacional de las Fuerzas Armadas, para la educación de jóvenes en sobre edad, y especial de las poblaciones más vulnerables.

– Reparación de los hundimientos de la Carretera Tenares – Gaspar Hernández

– Reconstrucción de la Carretera Montellano – Las Tres Cruces de Partido (vital para el plan de desarrollo turístico)

– Construcción del sistema de alcantarillado de Tenares y reparación en Villa Tapia.

Entre las organizaciones que patrocinan estas “peticiones prioritarias” se destacan la Cámara de Comercio y Producción de la provincia Hermanas Mirabal, la Asociación para el Desarrollo de la provincia Hermanas Mirabal, el Consejo Económico y Social y la Asociación de Acción Comunitaria, cuyos voceros son los señores, Manuel Aníbal García, Jaime David Fernández Mirabal, Levi González y Luis Díaz.

Y tal si el monto de lo solicitado resultara reducido, los directivos de esas organizaciones reconocen que hay muchas necesidades, pero que las especificadas son “fundamentales y prioritarias” dentro de una estrategia de desarrollo local donde la salud, la educación y el transporte deben ser asumidos como ejes básicos.

En pocas palabras, sin hiperbolización alguna, al presidente Luis Abinader se le está implorando, por penurias que algunos salcedenses de los mencionados en el documento de petición, pudieron haber sido  los ejecutantes directos de las alternativas de solución de los problemas mientras ocupaban posiciones cimeras en el tren político-administrativo del  Estado y, desgraciadamente, no lo hicieron.

Aunque revestida como una iniciativa bondadosa, al tiempo que debe ser asumida como una desvergüenza, al primer mandatario de la nación se le solicita, y que conste, no exageramos, que se convierta en el Nicolás de Ovando en la construcción de la nueva provincia Hermanas Mirabal.

Sin ni siquiera consultar, cómo debe ser, a la mayoría de los residentes en la mencionada comarca cibaeña, a fin de establecer un auténtico orden de prioridad, emanado de un verdadero consenso, algunos de los que lucen ser “los nuevos dioses del Olimpo”, tienden a olvidar, antojadizamente, quiénes son los responsables de que hasta el momento, luego de 140 años de la fundación de Juana Núñez y 68 de ser convertida en provincia, no haya  sido posible la  instalación de una empresa agroindustrial importante en la ayer “tacita de oro” de Juan A. Osorio Gómez, para sólo señalar un ejemplo doloroso.

Sin menospreciar la labor realizada por algunos de esos salcedenses, lamentablemente, es hora de interiorizar que gran parte del atraso que hoy exhibe nuestra provincia, es el reflejo fiel de cómo se ha desvanecido la esperanza de desarrollo al observar como grupos con representativos que han tenido el privilegio de ser parte del control absoluto del Estado, por alrededor de 20 años, sólo han sabido, con su desfasado accionar, agudizar y prolongar el rezago  económico y social entre los hoy llamados mirabalistas.

Son ellos los llamados a recordar, tal lo manifestara un acucioso salcedense, profesional del Derecho, que, “las palabras no dan vida a los hechos pues quiérase o no, son los hechos los que imprimen vida a las palabras”.

La agenda de desarrollo de la actual provincia Hermanas Mirabal debe emerger de manera colectiva, tomando como base fundamental sus potencialidades, previamente identificadas y cuantificadas, como resultado de una reflexión y un espacio de problematización donde todos nos sintamos cómodos y verdaderamente representados.

Sólo de la manera ante expuesta, sin mezquindad alguna, podríamos hablar de un auténtico proceso participativo y sobretodo, plural.

Sin subestimar del todo la gestión emprendida por quienes encabezan las organizaciones que hoy claman ante el presidente Luis Abinader, entendemos que lo prudente es llamar a cambiar de visión y rumbo en el abordaje del desarrollo de nuestra provincia, en todos los órdenes, sin dejar de aquilatar que tan necesario proceso sólo es posible, además de recurrir al Estado como “Padre Benefactor”, al compromiso real y la intervención efectiva de las llamada fuerzas vivas salcedenses como ejecutantes de una acción ineludible, sin protagonismo ni búsqueda de canonjías.

Así lo pienso, de esa manera lo escribo…

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