Pavel Núñez, aún en el estadío de la juventud, ya tiene una obra para mostrar al mundo y para disfrute de quienes valoran y admiran su arte a través de sus canciones.
Se construyó a sí mismo, en términos artísticos… Fue un proceso de dedicación, esfuerzo, perseverancia, que prefirió transitar solo, por cuenta propia. Hoy recoge los frutos de su siembra. Fuimos testigos de esos inicios.
Sustenta principios, valores, que lo impulsan a rechazar lo que no le corresponde; lo que no se ha ganado. Practica la honestidad.
Pavel Núñez, como artista y ser humano, me merece respeto… Y admiración…








