¿Crisis petrolera o signos de depresión?

¿Crisis petrolera o signos de depresión?

Por Amaury José Guzmán

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Si observamos con detenimiento el mercado de commodities, específicamente el de Contratos Futuros de petróleo, en condiciones normales podríamos deducir que el mundo ha cambiado, que el insumo energético más utilizados por diferentes sectores ya no es necesario.

Si bien los tiempos han cambiado bastante, la razón de este desplome en los precios del petróleo no es a raíz de esto.

Cabe destacar que el petróleo en promedio genera el 38% de la energía consumida en Estados Unidos.

Las economías actuales se enfrentan ante una crisis sanitaria, que ha producido recortes considerables en la mayoría de sectores, tanto del comercio domestico como internacional, el COVID-19 ha causado una disminución significativa tanto en la demanda agregada como en la oferta agregada, es decir, que tanto los que producen, como los que venden y los que compran, han cesado actividades comerciales.

Este cierre total y/o parcial representa, además de un nuevo reto para la sociedad, un impacto en el consumo promedio de los hogares y empresas. Esto no es una excepción en el sector energético.

En la gráfica anterior se puede observar la trayectoria de la variación porcentual del PIB y del consumo del crudo en el mercado de Estados Unidos. A partir de esta ilustración se podría hacer, a simple vista, un candoroso análisis sobre la relación de ambas variables. Se observan que ambos casos convergen a una misma trayectoria a lo largo del horizonte temporal, es decir, se mueven relativamente de forma parecida.

Si ponemos especial atención podríamos llegar a la simple pero abstracta conclusión que la producción es determinada por la cantidad de “energía” utilizada, por tanto, una abrupta reducción en el consumo de energía, podría subsiguientemente, disminuir el nivel de producción general. En forma de ejemplo, imagínese que esta cantidad de “energía” es aprovechada por empresas y hogares, la primera para producir bienes y la segunda para consumo de subsistencia de los individuos, de esta forma si la energía deja de consumirse, inevitablemente disminuirá la producción agregada.

Para ponernos en contexto es necesario ver el desenvolvimiento del precio de los Contratos Futuros de petróleo en las últimas semanas y dar una breve explicación sobre que es un “Future”.

De forma sumamente resumida este instrumento financiero no es más que un contrato de compra de bienes y servicios a un determinado precio pautado en el presente que se liquidará en el futuro. En la gráfica posterior se denotan los Futuros con vencimiento en mayo de West Texas Intermediate. Como se puede apreciar en la imagen el precio ha descendido incluso a niveles negativos, un efecto muy inusual y hasta descabellado para muchos economistas.

Por otro lado, podemos ver que los contratos de mayor vencimiento se acercanmás al precio “normal” del mercado.Se podría hacer apriori la relación de que mientras mayor es el horizonte de tiempo del contrato Futuro, mas aumenta el precio. Esto nos da una idea de la expectativa de los agentes sobre la posible duración de las perturbaciones de mercado.

En concreto, es evidente que existe un excedente de “energía” debido a que las grandes empresas productoras en Estados Unidos, aunque si bien estimaron la caída de la demanda a niveles parciales, al parecer no preveían una crisis de esta magnitud.

Por tanto, esto nos puede conducir a varias conclusiones.

  • El exceso de oferta de “energía” podrá funcionar como un indicador del nivel relativo de la crisis
  • Los precios de los contratos futuros dan una idea de las expectativas de recuperación de los agentes
  • El consumo energético podría servir como variable explicativa del nivel de producción.

Si bien el desplome de este mercado nos ha sorprendido, es simplemente un indicador mas de lo que se puede venir en el corto plazo debido a los shoks exógenos provocados por la crisis sanitaria del SARS COVID-19. La explicación técnica de la coyuntura esta anexada al final delartículo.

Explicación técnica

El crudo se encuentra en los tanques en Cushing, Oklahoma. Cushing es el hogar de enormes granjas de tanques y un montón de puntos de interconexión de tuberías.

El problema aquí es el siguiente: solo existe una cantidad limitada de tanques y cuando la industria se cierra / la gente no compra tanto combustible, por tanto, se saturan.  Cuando el petróleo se vuelve barato, los agentes económicos entenderían que le costaría más enviar el crudo a otro lugar, para así dejar espacio enlos tanques y seguir operando.Por tanto, los agentes estarían dispuestos, literalmente,a pagar para que le quiten el bien de sus manos.

Para los futuros del WTI, las personas deben recibir entregas físicas en Cushing. Los futuros del petróleo Brent tienen arreglos de entrega más flexibles, por lo que probablemente sean una mejor representación de la industria petrolera en general en este momento: son realmente bajos, pero no son negativos.

A menudo, otros futuros se liquidan en efectivo: el día del cierre, simplemente entrega el efectivo por cualquier disparidad restante entre el precio de futuros y el precio spot y nadie tiene que mover el producto, pero los grandes futuros de petróleo requieren entrega física.

Lo mismo puede suceder con futuros de barriga de maíz: las personas que desean negociar contratos de futuros sin liquidación en efectivo deben estar preparados para el hecho de que de vez en cuando pueden tener que aceptar un poco de maíz físico entregado en un silo de granos en algún lugar. Puede tratar de salirse de sus contratos antes de que eso suceda (con suerte, venderlos a alguien que realmente necesite maíz), pero si los precios se mueven de la manera incorrecta, es posible que deba mantenerlos por otro mes.

(El autor es economista, egresado de la PUCMM).

Categories: Económicas

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