Temas de debate electoral… Voto de dominicanos en el exterior, nuevos votantes y personal de colegios electorales

Temas de debate electoral… Voto de dominicanos en el exterior, nuevos votantes y personal de colegios electorales

Por E. Jorge Suncar Morales  

A propósito de la convocatoria realizada por la Junta Central Electoral (JCE) para este 5 de mayo a los presidentes de los partidos políticos que concurrirán a las próximas elecciones presidenciales, y considerando que para la misma nos encontramos a tan solo sesenta días, me parece pertinente destacar algunos aspectos fundamentales a ser debatidos con relación al proceso que se avecina.

Considerando la situación sanitaria en que se encuentra el mundo, y a la que no escapa nuestro país, hemos venido pasando por alto la observancia de una serie de requisitos legales que permitieron la interrupción de las elecciones del pasado 16 de febrero, la celebración y aceptación de los resultados de las efectuadas el 15 de marzo, la posposición de las pautadas para el próximo 17 de mayo y la nueva convocatoria realizada para el 5 de julio, y el 26 del mismo mes, si aplica.

A los fines de estas reflexiones, expresamente dejaré a un lado las consideraciones jurídicas sobre las decisiones ya tomadas por el organismo administrador del proceso electoral, porque las mismas constituyen un hecho consumado, y además porque no es mi objetivo, en estas líneas, analizar si lo resisten o no a profundidad, ya que, a juicio de algunos, podrían en algún momento llegar hasta los tribunales dominicanos.

La JCE como órgano encargado de organizar el proceso de renovación de nuestras autoridades y el liderazgo político partidista nacional, tienen en esta coyuntura la oportunidad de buscar soluciones al dilema que afecta el panorama electoral, cuya causa principal, aunque no la única, es la pandemia generada por la expansión global del COVID-19.

Somos de opinión que una clara definición de los siguientes aspectos bien podría contribuir a lograr que la mayor cantidad de los dominicanos pueda ejercer su derecho a sufragar.

Voto en el exterior. Este es uno de los temas que genera mayor preocupación dentro de los que necesitan soluciones, y que figura en agenda para la indicada reunión.

El padrón de electores cuenta con aproximadamente 595,879 ciudadanos dominicanos residentes y registrados para votar en el exterior, de los cuales unos 406,536, aproximadamente los encontramos en los Estados Unidos de América.

La pandemia ha dado lugar a que algunos países establezcan limitaciones a las votaciones de nacionales extranjeros en sus territorios, y a que hayan reprogramado la celebración de sus procesos electorales internos. En el caso de que llegada la fecha del proceso no se permita la instalación de colegios electorales en dichos territorios, ¿como se les explicará a nuestros conciudadanos que han quedado marginados del ejercicio de su derecho?

La República Dominicana, como nación libre, independiente y soberana, tiene la obligación de asegurarles a sus ciudadanos que rondan el 8% aproximado de posibles votantes, el ejercicio y disfrute de sus derechos civiles y políticos, razón por la cual, se hace necesario consensuar y aprobar mediante los mecanismos legales que sean requeridos, las soluciones alternativas, responsables y novedosas dentro de esta situación de emergencia en que nos encontramos en procura de esos objetivos.

Es una tarea difícil, conociendo que, en un momento político tan relevante, siempre nos pondremos “chivos” ante cualquier propuesta diferente de lo que tradicionalmente se realiza para los fines, situación a lo que contribuye nuestra aun no consolidada cultura política democrática.

Una de esas alternativas podría ser la implementación del voto por correspondencia mediante el envío personalizado y directo a los domicilios registrados de cada elector, como hacen los países que incluyen esa modalidad entre sus métodos, a sabiendas de que un porcentaje de los votantes aun recibiéndolos toma la decisión de no participar.  

Otra posibilidad es la de usar la tecnología digital, que hasta ahora ha sido cuestionada, pero que no deja de ser una posibilidad. De hecho, hay países latinos evaluando la implementación del voto por internet, como una forma de evitar la concurrencia de muchas de personas a un mismo lugar.

Los organismos internacionales especializados en estos temas han establecidos una serie de sugerencias importantes que se han publicado, de las cuales convocantes y convocados pueden nutrirse junto a las experiencias nacionales que a través de tantos procesos ya los dominicanos hemos acumulado.

Si hay que modificar algunos renglones de la legislación vigente con el único objetivo de revestir estos procesos electorales del 2020 de la mayor legalidad, legitimidad y solvencia jurídica, hay que decidirlo y actuar rápidamente debido al poco tiempo que nos queda.

En momentos de crisis es necesario aplicar medidas extremas. Se hace inminente buscar una salida que les permita a esos dominicanos participar en la decisión de quienes dirigirán el futuro político de nuestro país. ¿O están dispuestos los partidos a no contar con esos votos, los cuales sin duda en los niveles de resultados que reflejan los números de las encuestas pudieran ser determinantes?

Y si al final no es posible conciliar, debe darse un paso al frente, explicar responsablemente en conjunto las razones y atenerse a las posibles consecuencias.

Nuevos Votantes. El padrón de cedulados contiene una cantidad de personas que, a la fecha original establecida constitucionalmente para el tercer domingo del presente mes de mayo, no habían arribado a su mayoría de edad, pero que al 5 de julio, ya habrán alcanzado la misma, y por tanto reclamarían su derecho a elegir, lo que conlleva a una necesaria revisión del padrón electoral para los fines.

Cierto es que la legislación establece el corte del padrón 120 días antes de las elecciones, pero es importante debatir que hacer si es que no se decide mantenerlo en el número actual. En caso contrario se requerirá de una promoción y ubicación de esos nuevos votantes a los que hay que brindarles todas las facilidades para su cambio físico del documento de identidad sin la inscripción de no votar, siempre y cuando no se mantenga el cierre del padrón ya realizado para las elecciones como si estas hubieran sido ejecutadas dentro de la normalidad anterior a la emergencia sanitaria actual.

Personal de los Colegios Electorales. Es posible que ante la pandemia que nos afecta, muchos de los integrantes voluntarios decidan no ser parte del personal de trabajo de los colegios electorales. Se hace necesario contactarlos, y de ser necesario establecer algún incentivo adicional, no solo monetario, sino de condiciones para desempeñar sus funciones, obviamente garantizando todas las medidas de prevención y alimentación necesarias.

El famoso día de las elecciones, los miembros de los colegios constituyen un ejército de héroes electorales. En sus manos descansa el futuro político del país. Es ahí donde se ganan o se pierden las elecciones.

Como el protocolo sanitario a seguir es otro tema agendado, la evaluación de esas condiciones es vital, al igual que la determinación, por parte de la JCE, de cuántos de los electores de cada colegio son mayores de 60 años para reafirmar y promover que durante todo el horario que se determine, al igual que los que tengan alguna condición de discapacidad, mujeres notoriamente embarazadas o con pruebas de ello, asistidas de un acompañante, tendrán acceso directo, sin necesidad de hacer fila, previa conducción del segundo vocal a cargo del orden de la votación. 

Horario Electoral. El establecimiento de un lapso de 12 horas corridas de votación, de 7 a.m. a 7 p. m., debido al distanciamiento social y como medida de evitar una mayor aglomeración de electores, luce una opción viable.

Algunas naciones evalúan votar por grupos de género, edades, números pares e impares de documentos de identidad, la división en días consecutivos del padrón electoral, así como otras modalidades, que habría que analizar si son convenientes para los dominicanos en las actuales circunstancias.

Recintos Electorales. Una revisión de los recintos previstos a utilizar con la finalidad de determinar cuántos de los privados van a ser cedidos nuevamente ante las dificultades actuales de salubridad y que garantías de desinfección se les ofrecerán a sus propietarios.  

Un programa de desinfección antes y después de cada uno de esos recintos, el área de los colegios, los espacios sanitarios, entre otras dependencias, debe ser obligatoria, como una manera de reducir la abstención de la población votante en procura de la mayor asistencia posible.

Esperemos que los actores involucrados apelen a la sensatez electoral tomando en cuenta los mejores intereses nacionales, los cuales deben estar muy por encima de las aspiraciones particulares, y revisen y acuerden la planificación de trabajo de la JCE, cuya metodología les permite establecer las etapas consecutivas de los posibles dos procesos por venir. 

(El autor es abogado electoralista).

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Categories: Opinión

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