Al presidente Abinader no le tiembla el pulso para firmar decretos que destituyan a funcionarios que sean vinculados a corrupción

Al presidente Abinader no le tiembla el pulso para firmar decretos que destituyan a funcionarios que sean vinculados a corrupción

Al presidente Luis Abinader no le tiembla el pulso para firmar decretos que cancelen a funcionarios que en su gobierno pudieran verse involucrados en denuncias y hechos de corrupción.

En los 16 meses que lleva como mandatario, Abinader ha cancelado a igual número de servidores públicos.

Los dos casos más recientes son el de la ministra de la Juventud, Luz del Alba Jiménez Ramírez, destituida mediante el decreto 786-21 de este lunes 6 de diciembre, y el 784-21 de la misma fecha que destituyó a José Valenzuela Arias, quien fungía como cónsul dominicano en Juana Méndez, Haití.

En el ministerio de la Juventud la entonces ministra entró en conflicto con el consultor jurídico del ministerio, José Manuel Vidal Tejeda, a quien canceló. Vidal Tejeda denunció actos de corrupción en la institución indicando que la funcionaria pretendía beneficiar con una licitación a dos empresas que ella había preseleccionado.

La destitución del cónsul de Juana Méndez estuvo precedida de un escándalo que involucró a un nacional haitiano al que le ocuparon 92 pasaportes y 11 mil dólares que serían pagados para que fueran sellados como visados.

El presidente Abinader, en lo inmediato no designó sustito o sustituta de Luz del Alba en el ministerio de la Juventud.

Mientras, en sustitución de José Valenzuela Arias designó como cónsul de Juana Méndez a Margarito de Leon.

Desde antes de alcanzar la peresidencia de la República, Abinader prometía que encabezaría un gobierno transparente en el que sus funcionarios estaría comprometidos a respetar el erario y que como mandatario es un hombre de amigos, no de cómplices en el Estado.

En ese sentido, en los casos en que se han hecho denuncias parece que el Primer Ejecutivo instruye para que investigue y si confirma, procede a firmar los decretos con destituciones.

Con esto envía un claro mensaje a los demás servidores públicos, que, evidentemente, habrán de pensarlo bastante antes de dar un mal paso y caer en peculado.

Categories: Opinión

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