JCE ratifica en comunicado que defunciones asentaedas en Registro Civil por Covid-19 son más del doble de las reportadas por Salud Pública

JCE ratifica en comunicado que defunciones asentaedas en Registro Civil por Covid-19 son más del doble de las reportadas por Salud Pública


La Junta Central Electoral (JCE) emitió un comunicado este viernes ratificando que las muertes por Covid-19 en Rrepública Dominicana de marzo del 2020 a septiembre del 2021 son más del doble de las reportadas por el ministerio de Salud Pública, según los asentamientos en el Registro Civil atendiendo a las informaciones ofrecidas por autoridades competetentes en cada municipio. La JCE hace la precisión luego que la periodista Altagracia Ortíz publicara a mediados de semana un revelador reportaje en el periódico Hoy sustentada en los datos aportados por el Registro Civil, lo que fue puesto en entredicho por funcionarios de Salud Pública, alegando en sus cuestionamientos que muchas veces los registros de defunciones en determinadas comunidades se hacen «al vapor» por parte de alcaldes pedáneos que no necesariamente ofrecen una información que responde a la real causa de los fallecimientos. A continuación, el comunicado íntegro emitido este viernes por la Junta Central Electoral…

COMUNICADO

La Junta Central Electoral (JCE) de acuerdo a la Constitución y las leyes es la entidad responsable de la custodia, el mantenimiento y conservación del Registro Civil que asienta todos los actos del estado civil de los dominicanos y dominicanas, a saber, nacimientos, matrimonios, divorcios y defunciones.

En ese sentido, la Ley 659-44 de Actos del Estado Civil, en los artículos del 68 al 79 inclusive, establece los requisitos y procedimientos a seguir para el asentamiento de las defunciones en el Registro Civil. En relación a la entidad que en principio tiene competencia para emitir el certificado que acredita el fallecimiento, que sirve de sustento para el registro y posterior emisión del Acta de Defunción por parte de la JCE, en la actualidad es el Ministerio de Salud Pública.

Mientras que cuando el fallecimiento ocurre fuera de una clínica u hospital en zonas rurales, este lo puede certificar un Alcalde Pedáneo quien tiene fe pública para esos fines de acuerdo a la citada ley que señala: “Cuando la defunción ocurra fuera de las zonas urbanas y el enterramiento del cadáver vaya a ser efectuado en un cementerio rural, la declaración podrá ser hecha ante el Alcalde Pedáneo, el cual deberá, en los casos en que conciba alguna duda transportarse a la morada del difunto para cerciorarse del hecho. Este funcionario deberá comunicar las declaraciones de defunciones que reciba, dentro de los diez días de haberlas recibido, al Oficial del Estado Civil correspondiente, para que éste las inscriba en sus registros”.

La JCE se apoya de un documento que expiden otras instituciones para poder registrar las defunciones a solicitud de la parte interesada, tal como dice la ley. La JCE no establece causas ni el lugar de los fallecimientos, sino la entidad que emite el certificado de defunción, pues no existe ninguna interoperatividad entre las instituciones involucradas.

A solicitud de varios medios de comunicación, por vía de Libre Acceso a la Información Pública, sobre las estadísticas del Covid-19 registradas desde el 15 de marzo del 2020 al 2 de septiembre del 2021, tuvimos a bien informar que en nuestros archivos se registra que fallecieron 8,603. Al día de ayer, 9 de septiembre del 2021, la cifra asciende a 8,656 personas asentadas en 101 municipios y 118 oficialías del Estado Civil. De estos, 5,498 pertenecen al sexo masculino y 3,158 de sexo femenino; 8,243 fallecieron en una clínica u hospital; 359 en casa o residencia; 28 carretera o en la vía; 14 transcripciones de fallecimientos en el exterior y 12 en otro lugar no especificado en el documento aportado.

Cabe destacar, que estos resultados abarcan todo el territorio nacional, aun cuando el registro aparezca solo en 101 municipios, debido a los límites jurisdiccionales que establece la Ley, relativa a que el fallecimiento se registra en el lugar donde ocurre. Esto obedece a que al inicio de la pandemia había clínicas y hospitales específicos para tratar pacientes con Covid-19.

Es preciso señalar que cada uno de esos asentamientos de defunciones tienen un evento creado en el sistema del Registro Civil de la JCE y se agotaron los procedimientos establecidos por la ley para afirmar que fueron defunciones ocurridas.

En conclusión, y en procura de evitar el subregistro ante la disgregación de las entidades que pueden certificar el fallecimiento (Salud Pública y Alcaldes Pedáneos), la JCE propuso en la modificación de la Ley 659-44 que cursa en el Congreso Nacional que: “cuando el fallecimiento ocurra de forma natural en una zona rural, donde no hayan autoridades médicas, la autoridad municipal se encargará de realizar el levantamiento correspondiente reportando al centro de salud más cercano, quien emitirá el certificado de defunción de conformidad con las formalidades del Ministerio de Salud Pública. La autoridad municipal después de concluir con el debido proceso comunicará al oficial del estado civil el fallecimiento, dentro de los plazos establecidos en la presente ley”.

La Junta Central Electoral lamenta llevar a escenario público estas cifras que recuerdan el dolor a miles de familias por la pérdida de seres queridos, sin embargo, este órgano constitucional es respetuoso del principio de transparencia y sus datos vinculados al Registro Civil son fidedignos y apegados a los procedimientos legalmente establecidos.

Finalmente, los datos aportados han sido depurados minuciosamente ya que la exclusión de estas cifras impacta a la integridad y confianza de nuestro padrón electoral.

Junta Central Electoral

10 de septiembre de 2021

Respuesta oficial del ministerio de Salud sobre el tema

Respuesta técnica de registro de defunciones ante discrepancias entre el registro civil de la Junta Central electoral y la Dirección General de Epidemiología sobre COVID-19


El Registro Civil tiene como finalidad registrar los actos relacionados a las personas, que implican la creación, modificación o extinción de sus derechos fundamentales desde el punto de vista legal. Entre estos actos se señalan básicamente: los nacimientos, los matrimonios, los divorcios, las defunciones y los reconocimientos.

La base de datos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) registra los datos captados en acciones de vigilancia epidemiológica de eventos de notificación obligatoria basado en un conjunto de normas, procedimientos, recursos y usuarios estructurados para la recopilación, procesamiento, análisis, interpretación, divulgación sistemática y oportuna de información
de calidad sobre enfermedades y eventos para la toma de decisiones en salud pública.

El Ministerio de Salud Pública(MSP), respaldado por la Ley General de Salud No.42-01 y la Ley que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social No.87-01 asignan la función de rectoría del Sistema Nacional de Salud como máxima autoridad sanitaria, lo que implica dirigir, regular, controlar y evaluar el Sistema Nacional de Salud.


El Articulo 34 de la ley 42- 01, otorga al MSP la creación de un Sistema de Información General de Salud (SIGS) automatizado que garantice el análisis, diseño e implementación de bases datos distribuidas y descentralizadas para la investigación y la gestión del Sistema Nacional
de Salud.


Decreto No. 635-03 que establece reglamento de rectoría y separación de funciones del Sistema Nacional de Salud, específicamente, los artículos relacionados con el SIGS: 6, 18, 19,20, 26, 27, 29, 34, 58, 59, 60 otorgan toda la autoridad sobre las informaciones que se manejan en el sector salud.

Específicamente en el Art. 19: el MSP se designa como responsable de habilitar, normatizar, protocolizar y supervisar el impacto en la situación de salud de todas las entidades proveedoras de servicios de salud (PSS), lo cual otorga la potestad de investigar a fondo cualquier evento de salud.


Se debe mencionar por el igual el Decreto 249-06 que establece como rector al MSP sobre toda una información de recursos humanos, financieros, físicos, tecnológicos e informáticos normas, responsabilidades y procedimientos organizados, integrados y relacionados funcionalmente en torno al objetivo principal de producir y proveer información oportuna y de calidad en materias relacionadas directa o indirectamente con salud, haciendo énfasis en el módulo del estadísticas vitales para los fines de este informe.


Dicho esto, el MSP es la única institución que puede ofrecer datos oficiales del sector salud.

Resaltando, lo evidenciado en los párrafos anteriores de que ambos registros tienen propósitos diferentes.

Para el registro de defunciones existe un proceso de verificación, depuración, clasificación y ratificaciones de las causas de mortalidad.

Proceso que viene preestablecido y estandarizado por la Organización Panamericana de Salud, el reglamento Sanitario internacional y la
Clasificación internacional de enfermedades (CIE-10).

A comienzos de la pandemia de COVID-19 (16 de abril del 2020) la OPS publicó “ORIENTACIÓN INTERNACIONAL PARA LA CERTIFICACIÓN Y CLASIFICACIÓN (CODIFICACIÓN) DEL COVID-19 COMO CAUSA DE MUERTE” (OPS/IMS/EIH/COVID-19/20-0005). Documento que “describe la certificación y clasificación (codificación) de muertes relacionadas con COVID-19. El objetivo principal es identificar todas las muertes debidas a COVID-19.” En el cual el país, mediante el MSP, ha participado de forma activa en su revisión periódica y capacitaciones especiales para poder desarrollar este riguroso proceso.


Por otro lado, esta publicación establece la siguiente definición: “Una muerte por COVID-19
se define, para fines de vigilancia, como una muerte resultante de una enfermedad
clínicamente compatible, en un caso COVID-19 probable o confirmado, a menos que exista
una causa alternativa de muerte que no pueda estar relacionada con la enfermedad COVID19 (por ejemplo, trauma).
Además, dentro de las labores epidemiológicas,se contempla las autopsias sociales, las cuales
son realizadas por equipos de epidemiólogos de campo que van a la comunidad para
investigar los fallecimientos relacionados a los eventos de e notificaciones obligatoria.
Dicho esto, como se puede observar en la Imagen No. 1, correspondiente a un extracto de la
pregunta 18 de un certificado de defunción, el acápite (A) corresponde a plasmar la
enfermedad o condición patológica que produjo la muerte directamente.
Los acápites B, C, D se deben plasmar causas o antecedentes o estados mórbidos que
pudieran relacionarse con la causa básica (acápite A).
Imagen No. 1. Estrato del acápite 18 de un certificado de Defuncion.
Sumando a esto, cabe resaltar que se realizan periódicamente entrenamientos para el
correcto llenado de estos certificados, pero desafortunadamente la cantidad de errores que
ocurren con su llenado es bastante significativa, sobre todo en los médicos de recién ingreso.
Por otra parte, existen algunas debilidades en el registro de defunciones. La figura
comunitaria conocida como alcalde pedáneo, que tiene la potestad de llenar estos
certificados en muertes ocurridas en la comunidad sin ningún conocimiento médico.
Asimismo, se puede mencionar situaciones de médicos que llenan certificados sin ser el
médicos tratante del paciente y desconociendo detalles importantes.
Igualmente recordar momentos de principio de la pandemia, en el cual no se poseía la
capacidad instalada para procesar el volumen actual muestras PCR. No se tenían pruebas de
antígenos para COVID-19. Sumado a que lo único con que se contaba eran unas pruebas
rápidas de anticuerpos que tenían un margen de error referente a falsos positivos muy
elevado.
Según los datos de DIGEPI, publicados diariamente en los boletines especiales y como se
puede observar en la Figura No. 1, correspondientes a las oleadas epidemiológicas para
COVID-19, imagen superior y defunciones COVID-19 por fecha de ocurrencia, imagen inferior.
República Dominicana. Marzo 2020 – Septiembre 2021, se puede observar dos elevaciones de
la curva de mortalidad correspondientes a las primera ola, la cual finaliza en septiembre 2020.
La segunda ola epidémica corresponde con una elevación de la mortalidad mucho menor, en
comparación con la primera. Sin embargo, en la tercera ola epidémica la mortalidad no
presento grandes cambios, gracias a los significativos esfuerzos en la jornada de vacunación
y como se puede evidenciar, proteger la salud de los dominicanos.
Figura No. 1. Olas epidemiológicas para COVID-19, imagen Superior y Defunciones COVID19 por fecha de ocurrencia, imagen inferior. República Dominicana. Marzo 2020-
Septiembre 2021.
Fuente: Base de Dato de la Dirección General de Epidemiologia (DIGEPI). Ministerio de Salud Publica de la Repub

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